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¡Pide consejo sobre mujeres a otros hombres!

(10/10/2013)

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Ego: los hombres no preguntamos sobre cosas que deberían ser innatas. Por eso no preguntamos las direcciones y nos perdemos. 16 horas en ir a Madrid, tortuga.

Pero el Flirting es una habilidad social como jugar a tenis. Si no tenemos vergüenza de tomar clases de tenis no tenemos que tenerla de pedir consejo sobre atracción.

Ellas lo hacen todo el tiempo y eso les da una ventaja en el juego de la atracción.

Para jugar bien  tenemos que compartir conocimientos con otros hombres (y no como haces tú cuando vas a Madrid) y ponernos a su nivel para que tanto ellas como nosotros ganemos en el juego de la atracción.

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Alex Moliner en Men's Health

(31/01/2013)

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¿Por qué nos atrae sexualmente alguien en concreto?

¿Por qué nos atrae sexualmente alguien en concreto? La respuesta sobre la atracción la encontramos en la psicología evolucionista. Su principio básico es que nuestros genes quieren reproducirse a toda costa.

A toda costa puede significar, como en el caso del macho de la mantis religiosa, a costa incluso de la propia vida. Tal es la fuerza del mandato de nuestros genes. La psicología evolucionista sostiene que casi todas nuestras reacciones inconscientes comunes al género humano (como por ejemplo las expresiones de emociones básicas como la ira, el miedo o el asco analizadas por Paul Ekman) son el resultado de un proceso adaptativo del hombre a la selección natural. Es decir, reaccionamos inconscientemente ante un determinado estímulo porque eso ha permitido que sobreviviésemos a lo largo de la historia. Ante un olor a putrefacción nosotros hemos desarrollado una respuesta de asco porque de no haberlo hecho, nuestros antepasados hubieran comido comida infectada, hubieran muerto y sus genes no habrían llegado hasta nosotros.

Así pues, nuestra mente ha desarrollado “programas” automáticos que nos han sido útiles para la supervivencia a lo largo de generaciones, una especie de sistema operativo que todos llevamos de serie. Y precisamente el proceso de emparejamiento humano es en el que más se juegan nuestros genes su supervivencia. Si no conseguimos atraer a una pareja del otro sexo y copular con ella nuestros genes no van a perpetuarse, así que es natural que en nuestro sistema operativo tengamos algunos programas clave para gestionar el proceso de atracción de género. Un ejemplo es el hecho de que en todas las culturas, desde los pigmeos hasta los inuit, a los hombres nos atrae una relación cintura–cadera de 0,7 en las mujeres (la famosa forma de guitarra o reloj de arena).

Hay mucha gente a quien le incomoda esta información. La atracción de género es un tema muy emocional que afecta a áreas muy íntimas de nuestro ego. Hay personas que prefieren creer en la “magia” y a quienes les molesta que se aplique la investigación a asuntos tan emotivos como el amor o el sexo. Lo comprendo perfectamente. Sin embargo, debido a mi formación científica yo no puedo evitar interesarme por un aspecto de nuestra vida del que depende en gran medida nuestra felicidad e intentar descubrir seriamente todo lo que pueda sobre él. Quien quiera creer en la magia puede seguir haciéndolo con mi bendición.

No pienses que este blog va a ser solo un espacio de reflexión teórica. En cada post voy a darte consejos e información práctica sobre como generar atracción en las chicas. El primero de ellos se desprende de lo expuesto anteriormente.
Si la atracción está basada en programas que todos tenemos de serie y que se han creado y perfeccionado a lo largo de miles de años, estos programas no han podido cambiar en una sola generación. El contrato primigenio no ha variado en el fondo aunque sí en las formas de expresarlo. Por ejemplo, aunque la mujer no necesite ser mantenida económicamente ni ser protegida físicamente por su pareja –pues el estado cumple hoy esa función– ella sigue teniendo la necesidad emocional de sentirse protegida por su pareja. Una de las formas que el hombre siempre ha tenido de expresar ese sentimiento de protección es la caballerosidad.

Abre las puertas a las chicas, llévales las bolsas pesadas, préstales tu chaqueta cuando tengan frío. Aun hoy en día la caballerosidad sigue teniendo efectos… mágicos. Pruébalo y cuéntame tus resultados.
¡Hasta pronto!

Leer el artículo en Men's Health

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